El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares. Fijo.

El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares. Fijo.

dimecres 12 de juliol 2017 - 18:45 a divendres 06 de desembre 2222 - 00:00
El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares. Fijo.

(¿Ven esta representación, falsa, de un átomo, con sus electrones dando vueltas como lelos alrededor del núcleo, con sus protones, neutrones y su cosa? Pues bien, a los electrones, por ejemplo, les importa una higa la variable tiempo. Por la sencilla razón de que son eternos. Pasando de todo).

En el último artículo señalaba que existe la visión del tiempo en flecha ligada a la entropía -que corresponde a la física termodinámica. ¿Recuerdan la relación calor-tiempo?: los intercambios de calor marcaban el paso del tiempo. No obstante, hay otras visiones (Hawking). En primer lugar otra flecha temporal ligada a nuestra mente: ahí entramos de cuatro patas en la subjetividad psicológica. En ella el tiempo sería la distancia -ojo a la palabreja: de nuevo el espacio- que percibe el cerebro entre un suceso y otro. pero en esa distancia hay otros sucesos de menor duración, y por eso la apreciación es subjetiva.  La jodimos, timonel. ¿A que parece que dure menos una hora haciendo nuestra actividad favorita que un cuarto de hora en la antesala de la Inspección de Hacienda? Pues eso: subjetividad psicológica.

Prigogine amplía el foco de la cosa: el tiempo de la biología y el tiempo de la física son dos magnitudes distintas. El primero sería el tiempo caracterizado por la irreversibilidad. Vamos, que no se puede tirar p’atrás y jugar en la bolsa meses atrás sabiendo la cotización de los valores bursátiles del presente, por poner una apetecible posibilidad. El segundo, sometido a los cálculos de las matemáticas y la física, podría ser objeto de manipulaciones variadas y distorsiones de diversa índole. El principio de irreversibilidad se aplicaría también y sin problemas a la mecánica relativista, ya que esta también presupone un tiempo d’atrás p’alante  -primero antes y después después- pero con distintas mediciones según el observador y la velocidad a la que vaya/observe. Esto es: tiempo relativo. Eso ya lo he dicho por algún lado. En fin, que el estudio del Universo implica una evolución irreversible del movimiento de Todo desde un primer momento –Gran Pedo- hasta hoy. Y hasta pasado mañana, si me apuran.

Si el Universo tuviera una geometría cerrada, opción que está encima de las mesas de los laboratorios, en el que la materia-gravedad se impusiera a la energía expansiva, el Universo volvería a replegarse, encogerse, cual acordeón hasta el Principio de Todo: un punto infinitesimal con grandes posibilidades y mucha mala leche. En este escenario el tiempo sería negativo, inverso al actual. Cacao pal mono: la expansión del Universo se realiza a velocidades supralumínicas (más rápida que la luz). ¿Cómo se mediría el tiempo en los confines ​expansivos del Universo? Ni idea. Nadie lo sabe.

Pero ahora viene lo más bueno. En los eriales subatómicos hay estados de partículas que se mueven hacia atrás manteniendo las mismas características en cada punto. Y esa bonita circunstancia las mantiene ajenas al paso del tiempo. Uséase, los fotones, por ejemplo; o los electrones, o los neutrinos… A esos bichos se la bufa que sea martes o domingo de Ramos. Ellos a su bola y en perfecto estado físico-químico. Imagino que a estas alturas de la función, mi primer objetivo, señalar que todo lo referente al tiempo es un follón, ya ha quedado claro.

Quédense con la idea de que el tiempo está íntimamente ligado al movimiento; y este a la materia y la energía, como ya he dicho por ahí. Algo parecido ya lo dijo Aristóteles, si mi memoria no falla. De nuevo Einstein equiparó en su Relatividad General el espacio-tiempo con el movimiento acelerado (gravedad). Se diría, por tanto, que movimiento y tiempo son las dos caras de una misma moneda, en la que tiempo organiza y le da continuidad y también a los cambios en el espacio. Y nada más claro, puro y cristalino que el convencimiento de que sin movimiento por un espacio (ningún tipo de movimiento, ¿eh?), el tiempo no existiría.

Ahí es cuando algunos de ustedes argüirán que los grandes pedruscos plantados en montañas no se mueven, o las mismas montañas (el Everest siempre está en el mismo sitio). Pues, miren por dónde, sí que se mueven. Todo se mueve: en el interior de la materia los electrones de los átomos circulan como locos, cambiando de posición respecto al núcleo, y en el exterior, las cosas se mueven porque se mueve la Tierra en varios movimientos (rotación, traslación, inclinación del eje terrestre…). Nuestra amada manzana también se mueve alrededor de su galaxia –Vía Láctea-, que asimismo se desplaza hacia ningún sitio. ¡Los pedruscos experimentan un capazo de movimientos, aunque parezcan inmóviles! Y no olvidemos, por lo que resta, que estamos limitados por nuestro lenguaje, tan alicorto en la representación y explicación de la realidad. Fíjense: el solo hecho de que yo tire de cursiva frecuentemente ya da una medida de la limitación del lenguaje para representar lo que ocurre por ahí de fuera. El lenguaje siempre es simbólico; en cambio la Realidad, que se sepa, no.

Tal vez ahorita mismo un joven -o una jóvena, como decía la Romero de España y no la de Mérimée-, esté formándose para ser el futuro revolucionario de la física. Que ha de formular nuevos paradigmas superadores de los actuales. Una nueva visión que explique y englobe perfectamente toda la Realidad –jodida palabra. Sería un detalle de gusto que esa nueva física unificara las distintas expresiones del tiempo. Amén. Oración, cantos de ritual, despedida, bajada de bandera y cierre.

Ricard Vinyes, hijo de Lleida, fue un gran pianista y también compositor de algunas piezas notables.

https://www.youtube.com/watch?v=_nSMCT8DkZ0

 

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Sobre l'autor

Salvador Martínez. Jubilado inquieto y curioso, que se pasea por una de las más apasionantes fronteras del conocimiento humano. Ante notario ha dejado escrita la frase que debe esculpirse en su lápida funeraria: "Aquí yace un tipo que dedicó su vida a comprender este mundo y sus alrededores. Fracasó." Y otra debajo: "Es la primera vez que hago un viaje sin tener ni idea de adónde voy"
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