En Israel siempre pasan cosas raras

En Israel siempre pasan cosas raras

dijous 01 de febrer 2018 - 18:00 a dimarts 01 de febrer 3014 - 14:15
En Israel siempre pasan cosas raras

(Seguramente es la mandíbula más fotografiada del mundo. Corresponde a los tipos de los que voy a hablar y es totalmente sapiens-sapiens. Con sus incisivos, sus caninos, sus premolares sus molares y su tronío​).

Muy buenas, aplicando el refrán que dice que “la ocasión la pintan calva”, doy un salto gigantesco en mi relato de la Evolución Humana y enfoco el último y espectacular hallazgo fósil.

A principios de 2018, se difundió una noticia ​deapatarrante. Se había encontrado en lo que hoy es Israel, en el yacimiento de Misliya, parte de un maxilar, con sus dientes y su cosa de unos 180.000 años de antigüedad. Lo bueno es que, tras analizarlo, resulta que su propietario fue un sapiens-sapiens. Como nosotros, o casi. He tenido la oportunidad de analizar visualmente varias fotografías de dicho maxilar y es clavado al que gasta un servidor (aunque tal vez yo sea un poco pre-sapiens…). Ese registro pone patas arriba la cronología de nuestra salida de África, y la retrasa en 80 o 100.000 años. Y el asunto no es baladí, ya que esa salida y subsiguiente colonización del Mundo mundial es el hecho decisivo de nuestro linaje (J. Alcalde).

Nuestros conocimientos sitúan la emergencia de nuestra especie hace unos 200.000 años en África Oriental (Etiopía, Kenia y por ahí serían nuestra cuna incunable). Pero, claro, que encontremos a un joven, de unos 20 años, en el quinto pino de Israel apenas 20.000 años de nuestro nacimiento como especie es tan turbador como apasionante. ¿Eso quiere decir que desde Israel nos lanzamos en esas fechas remotas a hollar la Tierra? No, padre. Puesto que no tenemos sapiens-sapiens de 150.000 años de antigüedad esbarriados por Europa, Asia… Los registros fósiles en esos continentes son muy posteriores. Y la genética evolutiva lo confirma. Comparto la opinión de mi mentor, Arsuaga, en el sentido de que la presencia de sapiens-sapiens en Israel, hace 180.000 tacos, corresponde a una primera oleada que quedó aparcada en la vía muerta de la supervivencia. Esto es, que no colonizaron otros continentes, se quedaron, tal vez, por la zona. Y desaparecieron.

En síntesis, la gran y determinante salida de África del sapiens-sapiens para conquistar el Mundo fue bastante posterior. Aproximadamente en las fechas que he señalado no sé por dónde: entre los 85 y los 70.000 años atrás. Pero la cosa tiene su enjundia y su punto. ¿Cómo habían llegado sapiens-sapiens tan pronto, tan lejos? Sabemos que las migraciones prehistóricas no se realizaban a base de desmontar la barraca e irse todos juntos hacia donde se ponía el Sol o hacia donde salía, o remontar un río, seguir la costa o acompañar a un rebaño de uros. Cuando una comunidad humana había crecido por encima de los recursos disponibles, un grupo sobrante hacía la maleta y se largaba a ocupar otros territorios. Así, más que emigrar, lo que hacían era ampliar el área de distribución humana. En resumen: después de pongamos 100 generaciones, los descendientes de esa salida que hemos considerando la primera, estaban ya en el Quinto Pino. Pero no por emigración lineal y más o menos planificada, sino por extensión del hábitat. Viajar, ya se ve, nos ventiló mucho la cocotera, nos permitió interactuar con otras especies humanas y nos hizo más adaptativos y versátiles. ¿A que es bonito?

Pese a todas las ofensivas, hoy continúa siendo correcta la visión de que todos los humanos estamos hermanados por unos ancestros comunes que vivieron en África Oriental hace unos 200.000 años. Y que solo muchísimo más tarde llegaron a Asía, Oceanía, Europa y América. Es decir, que los antepasados de esos auténticos pioneros sapiens-sapiens hallados en Israel hay que buscarlos en África; Oriental, para ser más exactos. Fijo. Amén.

No obstante, el Corral no gana para sustos. También se ha sabido que hubo un tipo muy parecido a nosotros que habitó lo que hoy es un rincón de Marruecos. Tras la euforia y la sorpresa, se impuso el análisis y la razón. Ese bicho era un pre-sapiens que nada tuvo que ver con los verdaderos sapiens-sapiens que colonizaron la Tierra. Es decir, nuestros abuelitos. ¿Que qué hacían esos tipos en Marruecos? Ni idea. Tal vez ponerse ciegos de grifa. En cualquier caso, nada que nos ataña directamente.

El tipo ese de Israel de 180.000 tacos atrás ¿tenía pensamiento simbólico?, ¿lenguaje articulado, arte, creencias espirituales…? ¡Malditas preguntas! Posiblemente fuera un sapiens-sapiens, como nosotros en cuanto a carrocería y equipamiento de serie; pero todavía no había exprimido todo el jugo de su recién estrenado cerebro complejo y con áreas especializadas y complejas. De momento sabemos que vivían en grupos, conocían el fuego, fabricaban herramientas bastante eficientes, conocían el uso medicinal/tónico de las plantas y cazaban grandes mamíferos. Pero, pierdan cuidado, tarde o temprano daremos respuesta al resto de los interrogantes. Ora pro nobis.

¿Qué podemos concluir al respecto ahorita mismo? Dejemos que sea Israel Hershkovitz, el director de las excavaciones, quien conteste: “los restos de Misliya son los humanos modernos más antiguos fuera de África”.

No me cansaré nunca de ver este espectacular numerito (flashmob, para los globales) musical. ¡No se lo pierdan!

https://www.youtube.com/watch?v=PJNp5UKRtbQ

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Sobre l'autor

Salvador Martínez. Jubilado inquieto y curioso, que se pasea por una de las más apasionantes fronteras del conocimiento humano. Ante notario ha dejado escrita la frase que debe esculpirse en su lápida funeraria: "Aquí yace un tipo que dedicó su vida a comprender este mundo y sus alrededores. Fracasó." Y otra debajo: "Es la primera vez que hago un viaje sin tener ni idea de adónde voy"
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