Mea culpa seguida del bonito número del tren y la pelotita

Mea culpa seguida del bonito número del tren y la pelotita

diumenge 17 de gener 2016 - 19:15 a dimecres 19 d'octubre 2016 - 01:45
Mea culpa seguida del bonito número del tren y la pelotita

(En esta bonita foto se ve a un astronauta con traje de domingo y flotando ingrávido por ahí de ningún sitio)

Si los hechos no encajan con la teoría, cambie los hechos. (Albert Einstein).

Dejémonos de puñetas y dimes y diretes y hablemos claro: si la realidad no encaja con la teoría, se cambia la realidad y tan campantes. Que es ni más ni menos lo que hizo don Alberto.

(Fe de error y mea culpa. En el artículo anterior mezclé movimiento uniforme (sin aceleración) con la caída libre y la ausencia de gravedad. Y la lie: la caída libre es aquella en la que afecta solo una fuerza de gravedad. Los astronautas y sus cohetes se hallan en caída libre, debido a que los atrae la fuerza de gravedad de la Tierra (fuerza )​centrípeta. Sin embargo, no se dan de morros contra la Tierra ya que los cohetes aplican una fuera centrífuga orbital queanula  la centrípeta de la gravedad terrestre, y eso explica la sensación de ingravidez y de ausencia de peso. Orbitan a la velocidad uniforme adecuada para que no caigan pero tampoco se vayan a pasear por el espacio exterior. Me he aplicado veinte latigazos como penitencia).

Dicho esto continúo la cosa con un par de paridas de mi cosecha, que anticipan ciertos perfiles de la cosa: si no hubiera movimiento de tipo alguno, no habría materia, ni espacio-tiempo. ¿A que es bonito? Pues ahí va otra, por si quieren rumiar: ¿se imaginan cómo sería el espacio si la luz viajara a pongamos 4 km. Por hora?

Continuemos con las relaciones entre las grandes magnitudes. Un ejemplo ayudará a entender la relación velocidad-tiempo (Y, por supuesto, el espacio: sin espacio no hay velocidad ni leches; eso es sencillo de entender). Supongamos que algunos de ustedes, los más echaos p’alante, se montan en un súper cohete espacial y se largan a dar unas vueltas por las galaxias a unos 250.000 km. por segundo de velocidad (tranquilos, no hay radar capaz de hacerles una foto a esa velocidad). Cuando vuelven a la tierra, para ustedes el viajecito les ha durado digamos que unos 2 años; en cambio para la parentela que han dejado en tierra han transcurrido 20. Eso es lo que demuestran los cálculos de la mecánica relativista. Y ahora viene lo mejor: pero la cantidad de vida vivida sería la misma en ambos casos, solo que en la de los coheteros pasaría a cámara ultra lenta. Ítem más: a la velocidad de la luz el paso del tiempo es cero patatero, porque a esa velocidad toda la cantidad de movimiento se desplaza por el espacio, pero nada de rien por el tiempo. De ahí se deduce una risueña conclusión: los fotones que forman la luz no envejecen, están igual de jóvenes que cuando los parió el Big Bang. Apostilla: la luz que nos llega a la Tierra desde las chimbambas siderales la detectamos a 300.000 km/s. de velocidad y tarda años (a veces millones de años) en llegar a la Tierra; pero dada la contracción del tiempo, para ella (sus fotones) solo le cuesta solo unos minutos en recorrer cien mil años luz, por ejemplo (P. Davies). Cágate lorito. Sencillito y comprensible, ¿verdad?

La cosa de lo que le cuesta llegar a la Tierra la luz de las estrellas, según nuestras mediciones, se traduce en que los astrofísicos son una especie de arqueólogos, ya que observan la luz que emitieron estrellas y cuerpos hace muchos años. Consecuencia: las estrellas que vemos hoy puede que estén ya muertas o hayan cambiado su emisión de luz (lo segundo, fijo).

Pausa Nescafé. No se preocupen si no acaban de entender la cosa de la Relatividad Especial, ya que es cualquier cosa menos intuitiva, lógica o racional; y para captarla en profundidad se necesita ser especialista en alta matemática. Pero los cálculos y experimentos realizados son inapelables: Einstein tenía razón. Además, como ya he dicho por algún sitio, sus efectos más sorprendentes se manifiestan a grandes velocidades y espacios, en los cuales el espacio-tiempo llega a distorsionarse de manera brutal. Pero lo que se dice en ella, todavía va a misa. Amén. A diferencia de otros genios –Newton, Darwin…-, Einstein formula sus teorías de repente, sin que hubiera en el ambiente científico de la época nada que se pareciera a lo que cocía Einstein (J. Sánchez). Einstein aparece de la nada, sin vinculación alguna con el mundo académico ni con la comunidad científica. Y eso ya es casi un milagro. Y, en fin, abrió el camino hacia la cosmología moderna: el Big Bang, el Universo en expansión y los agujeros negros (W. Lewin). Un monstruo que revoluciona nuestra forma de ver la Naturaleza.

Y para que no se diga que solo pongo música de peludos y hippies, ahí va esa performance (o flashmob) del Carmina burana:

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Sobre l'autor

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Salvador Martínez. Jubilado inquieto y curioso, que se pasea por una de las más apasionantes fronteras del conocimiento humano. Ante notario ha dejado escrita la frase que debe esculpirse en su lápida funeraria: "Aquí yace un tipo que dedicó su vida a comprender este mundo y sus alrededores. Fracasó." Y otra debajo: "Es la primera vez que hago un viaje sin tener ni idea de adónde voy"
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