Regreso al presente o el futuro ya no es lo que era

Regreso al presente o el futuro ya no es lo que era

dimecres 02 d'agost 2017 - 15:30 a diumenge 03 de setembre 2169 - 03:15
Regreso al presente o el futuro ya no es lo que era

 

(En esta bonita foto se aprecia una máquina descapotable para viajar en el tiempo​).

En el anterior artículo examinaba algunas afiladas aristas de eso que hemos convenido en llamar Tiempo. Una buena noticia: ustedes son eternos. Sus quarks -las partículas de materia más pequeñas- se han pasado miles de millones de años dando la brasa por las estrellas y por ahí. Y cuando mueran, sus quarks continuarán dando la murga. NI muertos descansaremos.

Rincón del preguntón. ¿Es válido pensar en una íntima relación entre el tiempo y la gravedad relativista, entendida como aceleración? ¿Ayudaría esa visión a concretar una teoría que aunara esa gravedad con la termodinámica: el Grial de la física? Respuesta: ni idea. Como siempre. 

Tensemos más la cuerda: si no existieran los bípedos implumes, ¿el tiempo tal y como lo entendemos existiría? ¿Debemos deducir, pues, que el tiempo es una invención humana? El tiempo contable, por supuesto que sí.  Porque somos nosotros los que le damos un contenido, una linealidad y una simbología que no existen en el mundo mundial. El tiempo, en fin, visto como la aritmética del movimiento. Piensen por un momento en la división en horas o semanas: eso por supuesto que no existe en la naturaleza. Para nuestro cerebro, el tiempo traduce la distancia (movimiento) que percibe entre un suceso y otro. El tiempo, así entendido, se trata de una unidad de medida, en absoluto de una entidad real, tangible y objetiva. ¿De qué está hecho el tiempo, de energía, de fuerza, de materia, de luz…? De nada de nada, no está hecho de na de na de rien. No existe como entidad material. ¿Vamos bien? Y su aparición en las fórmulas de física solo sirve para determinar la frecuencia con que se producen los sucesos y su relación entre ellos. Nada más. Otro sí: en las ecuaciones fundamentales de la física ni está el tiempo, ni se le espera.

Y recuerden que antes he mencionado el tiempo como coordenada unida a las tres espaciales, que son, al igual que el cha-cha-cha, una invención humana, y no una entidad física. Ítem más: las leyes de la física no distinguen entre pasado y futuro (Kaku), pero es que de ninguna manera podrían hacer esa distinción. Para acabarlo d’adobar, el gran maestro de maestros Richard Feynman nos larga lo siguiente: El concepto “ahora” es una idea de nuestra mente. El presente no es algo definible desde un punto de vista físico. Nadie nos puede decir qué está ocurriendo “ahora mismo” porque, en realidad, el presente es inobservable. ¿A que es bonito? Más tela: actualmente los físicos aceptan la concepción del tiempo en su totalidad, en lugar de dividirlo en presente, pasado y futuro (Paul Davies). A eso le llamo yo echar gasolina en la hoguera. ¿Ustedes lo entienden? Yo, no.

¿Tendremos que convenir con Greene que el tiempo es aquello que miden los relojes o, como dice Wheleer con sorna, lo que impide que todas las cosas sucedan a la vez? ¿Acaso tendremos que aceptar como Platón que el tiempo no es más que una ilusión? En opinión de este miserable viajero inter-estelar, para obtener una visión más profunda y esclarecedora del asunto hay que echar mano de la filosofía (de la seria, en sus variantes Occidental y Oriental), cosa que ya vienen haciendo desde hace años no pocos físicos. El miserable viajero tiene más ideas, tal vez tronadas: cuando hablamos de tiempo lo que hacemos en definitiva es hablar de nosotros mismos.

Y como digno remate a tan intrincado tema, una preguntita que tal vez se estén haciendo: ¿se puede viajar a través del tiempo? Respuesta: es más fácil que nos toque la lotería sin jugar que viajar en el tiempo. No obstante, ciertas teorías afirman que sí se podría (el lector/a, inteligente como es, se habrá percatado del énfasis que pongo en el condicional). Hasta hay chiflados que ​fabrican​ máquinas para viajar por el tiempo. ¡Esto promete! En el próximo artículo examinaré la cosa.

En opinión de este sarnoso comentarista, el Segundo movimiento de la Novena de Beethoven es lo más sublime que ha parido madre.

https://www.youtube.com/watch?v=pFJAiRJK3kY

 

 

 

 

 

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Sobre l'autor

Salvador Martínez. Jubilado inquieto y curioso, que se pasea por una de las más apasionantes fronteras del conocimiento humano. Ante notario ha dejado escrita la frase que debe esculpirse en su lápida funeraria: "Aquí yace un tipo que dedicó su vida a comprender este mundo y sus alrededores. Fracasó." Y otra debajo: "Es la primera vez que hago un viaje sin tener ni idea de adónde voy"
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