Opinió

El gran apagón: ¿prevención necesaria o alarmismo gratuito?

El gran apagón: ¿prevención necesaria o alarmismo gratuito?

Un apagón de gran escala en Europa a causa de una nueva pandemia global, un ataque cibernético o un atentado terrorista es lo que auguran algunos mandatarios y expertos. La situación, si más no catastrófica, de la cual alerta la Ministra de Defensa austríaca, Klaudia Tanner, se sustenta en el informe “Sicher. Und morgen?” (“Seguro. ¿Y mañana?”), hecho por un grupo de expertos y el cual está publicado en la página web del Ministerio Federal de Defensa del Estado.

Hace algunos días, diferentes diarios se hicieron eco de la exhaustiva preparación que hace Austria de sus equipos de defensa: bomberos, policía, profesionales de la salud, ejército y la ciudadanía, para que, una vez llegada la presagiada y apocalíptica situación, estos sean capaces de garantizar los servicios mínimos de seguridad y salud para sus ciudadanos.

Sirviendo el anterior como contexto, no es un secreto que sufrir un corte de energía por tiempo indefinido supondría el fin del ritmo de vida actual de la sociedad. En un primer momento, dejarían de funcionar los electrodomésticos, los semáforos, las redes telefónicas, las telecomunicaciones y el internet, luego llegaría la escasez de gasoil y el posterior desabastecimiento, lo cual nos pondría en un escenario, como mínimo, apocalíptico. Pasaríamos a ser una especie de Robert Nevill, el personaje que interpreta Will Smith en la película Soy Leyenda, donde vivimos en busca de bienes básicos para poder sobrevivir. Pero, lejos de secundar teorías conspiranoicas o de gravitar una idea con el objetivo de infundir el pánico social, la importancia radica en analizar la situación planteada por Austria, conocer el panorama energético –mercado eléctrico- en el que vivimos o por lo menos intentar conocerlo desde la raíz y tener en cuenta también los evidentes intereses –o posibles intereses- de grandes inversores y distribuidoras de este bien esencial.

La situación de un gran apagón en todo un continente requiere de la sucesión y posterior fallo de muchos factores, si bien, la probabilidad de que esto suceda no es del todo nula, también es vital tener en cuenta que la provocación -entre ellos el de dejarnos llevar por el pánico colectivo- no se escapa de ser una de las posibilidades para que ocurra tan catastrófica situación.

Desde una perspectiva de aportación y no una que entorpezca aún más la realidad, se apunta la necesidad de apoyar a grupos de presión que exijan una garantía de seguridad y un mínimo de calidad de vida para todos/as se hace más visible. En contraposición, lo que entorpece es una sociedad llena de pánico sin más voluntad que llenar un armario con bidones de agua, velas y comida no perecedera.

Existen algunas cuestiones que quisiera no pasar por alto ante el planteamiento de dicho panorama: ¿no es mejor cuestionar con objetividad y lógica el consumo energético que realizamos cada día?, o sopesar que la pandemia del Coronavirus ha golpeado gravemente la económica. A esto le podemos sumar, y por supuesto no tiene menos importancia que otros factores, el hecho de haber vivido un verano con subidas extraordinarias del precio de la luz, ¿acaso no es un buen comienzo para saber actuar? Planteamientos que nos pueden hacer aterrizar y saber que no nos encontramos ante la segunda parte de unos felices años 20 de prosperidad económica.

A lo mejor, hace falta recapacitar un poco más antes de formar parte de una bola de nieve llena de pánico colectivo y posible desinformación, porque quizás, la situación apocalíptica ya la viven muchos y muchas hace tiempo, sufriendo racionamientos de agua, sin poder acceder a una vivienda digna, sin poder alimentarse correctamente, sin poder acceder a una educación de calidad y otras tantas injusticias que se viven a diario y las cuales ignoramos.

Es evidente preocuparse ante un posible y funesto escenario para el cual se prepara Austria, aunque es mejor pensar que la efectividad de un plan radica en mirar con perspectiva la situación, aunque poniendo énfasis en el siguiente paso  de un trayecto a completar. Así que es mejor no hacer el viaje más complicado, ya que, siendo realistas, los últimos meses pasados no han sido fáciles y los que vienen, tampoco lo serán.

Més llegides

Tres escaladors rescatats al congost de Mont-rebei en dos operatius en menys de 24 hores

Successos

Els Mossos denuncien 252 conductors per excés de velocitat en tres hores i mitja a Ponent

Societat

Mor als 73 anys el dirigent veïnal lleidatà Francesc Rosselló Ricart

Societat

Una incidència en les obres del bloc quirúrgic obliga a tancar sis quiròfans de l’Arnau de Vilanova

Salut

Balaguer es vesteix de gala per celebrar la Festa Major del Sant Crist

Societat

També t’interessarà

Defensar els serveis públics és cuidar qui els fa possibles
Opinió

Defensar els serveis públics és cuidar qui els fa possibles

Redacció · 18 oct. 2026
"La bola negra": captivador relat de memòria i identitat
Opinió

«La bola negra»: captivador relat de memòria i identitat

Redacció · 28 set. 2026
"Cronos": no era fàcil encarar l'horror
Opinió

«Cronos»: no era fàcil encarar l’horror

Redacció · 8 set. 2026

El butlletí de cada matí

Les notícies clau de Lleida, Ponent i el Pirineu, a la teva safata abans de les 8 h. Gratuït.