El señor Puigdemont es un Homo Muy Hábilis

El señor Puigdemont es un Homo Muy Hábilis

divendres 15 de març 2019 - 19:15 a dimecres 08 de març 2119 - 00:30
El señor Puigdemont es un Homo Muy Hábilis

 

(En esta bonita ilustración se ve a un homo nadeli tras enterarse de que su mujer se lo monta con el butanero. Esta especie, de la que tenemos abundantes restos, es una clara candidata a ser el eslabón perdido entre los austrapolitecos y los primeros humanos. Tiene rasgos simiescos, como el aplastamiento de las fosas nasales, unos poderosos arcos supraciliares, la frente huidiza, poco cubicaje craneal... Pero también de humanos: boca pequeña y mandíbula también pequeña, poco pelo, orejas bien dimensionadas, ojos claramente homo...).

En el artículo anterior examinaba el paso de ciertos homínidos a las primeras especies del género homo. Nuestros primeros nosotros. Lo cual tal vez sea la revolución más importante en la Evolución de las especies. Y remataba la cosa diciendo: Y como la Evolución es el mecanismo que define a todas las especies, esos bichos (australopitecos) evolucionaron hacia las primeras especies de humanos. Esto va a misa. De momento.

Sección de problemas gordos. Tenemos pocos restos fósiles, lo cual dificulta muchísimo obtener información relevante que nos indique por dónde fue la cosa evolutiva y demás. En Europa, hay una laguna de 700.000 mil años en los que no hay restos. Sequía total. Las tinieblas envuelven esos periodos de tiempo tan lejanos. Un ejemplo explicará mejor la cosa: de la especie homo hábilis solo tenemos los restos de un individuo. De uno solo. Así que ya me contarán. Otro asunto delicado es que hoy día podemos ver a muchas especies retozando por las sabanas africanas; pero ninguna que ande erguida a dos patas; excepto los infames cazadores de elefantes y demás; o sea, nosotros. Un poco raro, ¿no?, que seamos los únicos grandes simios que levantamos la cabeza para ver mejor lo que sucedía por encima de los hierbajos. Y que hagamos quinielas o que hagamos sudokus.  

De don australopiteco africano se derivan las primeras especies humanas. A día de hoy es la conjetura más avalada por los restos fósiles.  Peeero, no todo el mundo está de acuerdo en esa genealogía. Algunos insisten en que los homos y los austrapolithecos vamos por caminos evolutivos distintos, aunque tenemos un antepasado común hace unos digamos 3 y pico de millones de años. Nadie ha encontrado ese ancestro común. Lo que sí hemos encontrado es un porrón de australopitecos anteriores a la aparición del género homo. Y algunas especies de australopitecos marcan la dirección evolutiva que conduce a los primeros homos: bipedestación, fabricación/utilización de rudimentarias herramientas… En fin, que como siempre la polémica está servida.

Casi ya hemos llegado a casa. Todo el follón de la aparición, crecimiento y diversificación del género homo, con sus diversas especies, de las que doy noticia a continuación, se produce en el llamado Pleistoceno; que baila entre los 2,5 millones de años y los 15.000. Es en esa horquilla que se cuece toda la evolución humana propiamente dicha. Todas las especies humanas se hallan en esta horquilla geológica-temporal. ¿Ah, no lo había dicho? Es que resulta que no solo nosotros somos seres humanos: hay otras especies que también lo son. Las evidencias arqueológicas, genéticas, anatómicas y culturales así lo certifican. No obstante, hoy somos los únicos humanos que continuamos con vida: solos en el infierno. Curioso. ¿Curioso?

Las primeras especies humanas empiezan a moverse hace dos millones y mucho pico de años (nótese la precisión en la datación), y corresponden al homo hábilis ,  al ergaster y al homo rudolfensis. El primero tiene ese bonito calificativo dado que era más hábil que sus ascendientes australopitecos (en realidad era un auténtico zopenco, pero con potencialidades). Más bruto que un arado, y próximo a los chimpancés: pero inicia la fabricación de herramientas, y las comienza a fabricar utilizando otras herramientas: revolución gorda y de efectos multiplicadores. Fabrica cosas que no existen en la Naturaleza, y eso es alucinante; y para fabricarlas primero hay que imaginarlas con el pensamiento de la mente mental y tal, aparejado a un nivel de conciencia de cierta entidad.

Chopin hermanó brillantemente el romanticismo con el emergente nacionalismo polaco.

https://www.youtube.com/watch?v=ZDU2UkwT3so

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Sobre l'autor

imatge de Vidaydestino
Salvador Martínez. Jubilado inquieto y curioso, que se pasea por una de las más apasionantes fronteras del conocimiento humano. Ante notario ha dejado escrita la frase que debe esculpirse en su lápida funeraria: "Aquí yace un tipo que dedicó su vida a comprender este mundo y sus alrededores. Fracasó." Y otra debajo: "Es la primera vez que hago un viaje sin tener ni idea de adónde voy"
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