Éramos pocos y parió la abuela (sudafricana)

Éramos pocos y parió la abuela (sudafricana)

diumenge 25 de març 2018 - 17:00 a dijous 23 d'abril 2111 - 07:15
Éramos pocos y parió la abuela (sudafricana)

(En esta bonita foto se ve el despiece de la cabecita de un nadeli. Observen lo moderna que es su boca y su dentadura).

En el artículo anterior intenté, con escaso éxito, trazar una genealogía de nuestra especie. No obstante, de nosotros, los sapiens-sapiens, ahora no voy a hablar mucho, ya que más adelante les dedicaré un par de artículos. Aunque estimo conveniente hacer un repaso de lo explicado hasta ahora.

Por supuesto que nacimos en África Oriental, tal vez como una evolución del homo rhodesiensis, vinculado a los heildelbergensis. El ejemplar de humano moderno más antiguo del que teníamos, y digo teníamos, constancia eran los hombres de Kibish, residentes es donde hoy hay un aldea etíope. Unos 200.000 años atrás. Estos mendas podrían pasar casi desapercibidos por la calle, y más si fueran disfrazados de post-modernos. Pero precisamente ayer por la tarde, se conoció que en un yacimiento del actual Marruecos, se ha encontrado un hombre moderno modero, que estuvo por allí hace unos 300.000 años de nada. ¡Gran revuelo en el Gallinero y picotazos a diestro y siniestro! ¿Significa esto que debemos trasladar la emergencia de los humanos modernos de Etiopía y tal a Marruecos y alejar las fechas? Pues, no. Y la genética pondrá las cosas en su sitio. De nuevo el prestigioso genetista Carles Lalueza-Fox confirma que todas las estimaciones genéticas señalan a Etiopía y por ahí nuestra cuna; y a aquellos humanos como el origen original de nuestra posición evolutiva actual.

¿Y el hombre de cromañón, se estarán ustedes preguntando angustiados por la angustia? Se ha querido ver en ese tipo una especie diferenciada de los sapiens-sapiens, que se fundiría con los caucasianos para formar la raza superior. Pero de eso nada, camarada. Otro intento fallido de los racistas por montar una especie distinta a la del resto del mundo. Vamos, que se trata simplemente de unos sapiens-sapiens descubiertos en una cueva de Francia, igualicos como especie a sus hermanos africanos o melanesios. Ítem más u otro sí: ningún paleoantropólogo medianamente serio utiliza ese nombre. Así que…

 Pero hay más bronca, vaya si la hay. Cada nuevo hallazgo de restos es un sobresalto para la comunidad científica. Pienso que el paraíso para los paleoantropólogos debe ser la ausencia de novedades. A finales de 2015, fue presentada en sociedad la nueva especie homo naledi, que vivió por  Sudáfrica hace unos 200.000 años, o por ahí. Esos tipos no son propiamente sapiens-sapiens, y se supone que se codearon con los sapiens arcaicos que pululaban por aquellos pagos. Los naledi sorprenden por su comportamiento, que no por su pequeño cerebro y su carrocería, que responde más bien al prototipo autralopithecus. Se han encontrado restos de varios individuos de esa especie agrupados en el fondo de una cueva sudafricana. Ese desconcertante hecho apuntaría hacia ciertas prácticas funerarias, amén del control del fuego. ¿Un tipo con el cerebro de un mosquito, 400 cc, que pululaba por las arboledas, que no bipedestaba (andar a dos patas) y con espalda adaptada a la marcha cuadrúpeda hacía ritos funerarios y controlaba el fuego? Va a ser que no…

Conclusión (provisional): como se va viendo, la Evolución ensaya diversas formas de crecimiento del cerebro, sociabilidad, bipedestación y multi-empleo de las manos. Unas se fueron al carajo de la extinción, mientras que otras, entre ellas nosotros, tuvieron éxito evolutivo. La Evolución, por tanto, debería verse no como un proceso lineal, sino ramificado y sinuoso, complejo, diverso y lleno de obstáculos. Las reglas se curvan un poco en nuestro desesperado deseo de entender nuestros orígenes (D. Prothero). Que duda cabe que desentrañar los misterios de nuestros orígenes como especie es una tarea a la que damos una importancia extrema. Eso es muy humano. No obstante, los interrogantes jalonan dramáticamente nuestro linaje y las genealogías que presentamos.

A estas alturas de la performance, uno ya no sabe a quién hacer caso. Por eso, y tras sesudos estudios, me permito publicar esta conjetura científica: cada vez tengo más claro que fue Dios el que puso los fósiles para que nos hiciéramos la picha un lío y reírse de lo lindo. Objetivo cumplido.

Rock and roll animal de Lou Reed​ es el más brillante larga duración de los 70.

https://www.youtube.com/watch?v=7FdWPeHFAMk

 

 

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Sobre l'autor

imatge de Vidaydestino
Salvador Martínez. Jubilado inquieto y curioso, que se pasea por una de las más apasionantes fronteras del conocimiento humano. Ante notario ha dejado escrita la frase que debe esculpirse en su lápida funeraria: "Aquí yace un tipo que dedicó su vida a comprender este mundo y sus alrededores. Fracasó." Y otra debajo: "Es la primera vez que hago un viaje sin tener ni idea de adónde voy"
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